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martes, abril 22, 2008

Me llamo Rojo

Orhan Pamuk, 1998

En la época de decadencia del Imperio Turco (SIglo XVI), una comunidad de ilustradores prepara sus trabajos para adornar un libro sobre el Sultán. Pero surgen rumores de que la ilustración final, guardada en secreto, alberga uno de los mayores pecados jamás cometidos. En estas circunstancias uno de los ilustradores es asesinado. Esta es la excusa para desencadenar una novela que a priori se plantea como policíaca-histórica pero que al final no es ni lo uno ni lo otro, es mucho más.

Es una de esas novelas que contienen un mundo, y no a fuerza del número de páginas (que tampoco son pocas), sino más bien por la intensidad de lo que se narra en ellas. Pamuk consigue crear y recrear un mundo alrededor del tema de la ilustración, un mundo con sus vidas, sus héroes, sus reglas, sus leyendas y sus complicaciones religiosas, políticas, amorosas, un mundo entero que se puede saborear en cada página.

Me ha gustado cómo el autor ha plasmado ese dilema que en el fondo es una de los "motores" del libro: la obediencia a la tradición ilustradora musulmana frente la tentación inevitable de las nuevas tendencias europeas.

Una de las características más impactantes es el punto de vista: cada capítulo nos lo cuenta un personaje (o un objeto inanimado: una dibujo, el color rojo, la muerte) en primera persona, como si estuviese hablando delante de un público. Los personajes no se limitan a narrar sino que también confiesan, nos piden guardar secretos, nos piden favores, pretenden convencernos e incluso nos intentan engañar.

sábado, abril 05, 2008

La ciudad sin tiempo

La ciudad sin tiempoRecupero un libro que ha dejado poca huella en mí: "La ciudad sin tiempo" de Enrique Moriel (Francisco González Ledesma).

Un personaje inmortal nacido en la edad media en Barcelona va viviendo momentos clave de la historia de la ciudad. Está en 1714, durante la Guerra Civil, conoce a Gaudí, Cerdà... En paralelo a esta historia (y con otro tipo de letra, por si acaso...), se nos narra la investigación que dos abogados emprenden y que les lleva a sumergirse en el pasado de la ciudad mediterránea y a desenterrar las muchas ciudades que hay debajo de la Barcelona actual.

El libro intenta manener la siguiente pregunta de fondo: "Y si la lucha de dios contra el diablo la hubiese ganado el segundo?" Tema interesante pero poco explotado.

Lo único que me ha interesado mínimamente es lo relacionado con Barcelona, por lo anecdótico. De todas formas, me ha dado la impresión de que el libro está construido con piezas que no acaban de encajar del todo. Por ejemplo, en ocasiones parece que el autor nos quiere sorprender con horrores históricos (todos los hechos dicen ser reales), pero muchos parece que no vienen a cuento. En general, he visto una trama muy forzada.

Libros relacionados:

La catedral del Mar

Más información en otros blogs:

http://www.lukor.com/literatura/07041709.htm

http://www.elmundo.es/2007/04/18/catalunya/2111702.html

lunes, marzo 31, 2008

El Péndulo de Focault

pendulo2El Péndulo de Focault (Umberto Eco) es una novela sobre "gente que empieza a creer en cosas ocultas". Siento describirlo de manera tan simplista, pero no son mis palabras, son las del propio Umberto Eco.

Es uno de los mejores libros que he leído en el pasado reciente.

La trama principal nos planta a tres trabajadores de una editorial, cultos y peculiares, que reciben el encargo de elaborar una colección de libros sobre ocultismo, bajo el pretexto de un "boom" comercial en dicha materia. En tal empresa, los tres editores se topan con una larga serie de personajes pintorescos que defienden las más extravagantes teorías sobre templarios, druidas, la tierra hueca, corrientes telúricas y demás alucinaciones. Como burla, crean un juego intelectual: a partir de un viejo documento que posee uno de esos "diabólicos" y que según él sería un importante mensaje en de la época de los templarios, los protagonistas empiezan imaginar un complejo Plan. Primero sólo se trata de encajar piezas y reinventar la leyenda de los templarios, más o menos al estilo de lo que hoy sería el Código Da Vinci. Pero la diversión va in crescendo y pronto empiezan a añadir más y más elementos. Sin saberlo, los protagonistas estarán reescribiendo poco a poco la historia del mundo, o lo que es lo mismo: creando una nueva religión... lo que no pueden sospechar es que siempre hay gente dispuesta a creer, gente que llevaba tiempo esperando una revelación, que se tomará estas historias demasiado en serio y, para entonces, el Plan será grande e imparable, los personajes estarán metidos en él hasta el fondo y las fronteras entre lo real y lo inventado se desvanecerán.

Uno de los temas principales del libro es el de las creencias extrañas, o de cómo resultan más creíbles las cosas complicadas y contradictorias que las que tienen una explicación sencilla. Me viene a la cabeza el ejemplo reciente de esa gente que está convencida de que el hombre no llegó a la Luna, sólo por haber visto un amarillista programa televisivo, y que están dispuestos a seguir creyendo y, lo que es peor, a desoir a las autoridades científicas. Como dice una de las novias de Casaubon, el principal protagonista, no creemos a un médico cuando dice que debemos lavarnos las manos, pero en cambio creemos a uno cualquiera que va vendiendo una loción crecepelo. Lo que vosotros habéis inventado es una loción crecepelo, es sucio, dice ella, si mal no recuerdo.

En otro episodio clave, Belbo, el otro protagonista dice algo así como "crea tu religión, sugiere algo vago y sin sentido. Si viene alguien y lo concreta, lo excomulgas. Si viene alguien, lo contradice y lo hace más vago aún, lo beatificas".

El autor para nada se toma prisas en hacer avanzar la trama, pero cada página, hable de lo que hable, es densa en algún sentido. Algunos tachan sus obras de pedantes; en cualquier caso la realidad es que Eco es una persona extremadamente culta.

lunes, febrero 18, 2008

La carta esférica

La carta esféricaNo sé cuánto respeto le tenéis al Premio Planeta; consciente soy de que no suele generar una sensación de confianza absoluta al 100% del público. Para mí, es un simple indicador de cosas que empiezan a no estar del todo mal, y fue así como llegó a mi estantería “La carta esférica” de A. Pérez-Reverte, aunque después se quedó allí por muchos meses.


Al aparecer la película basada en el libro fue el “ahora o nunca”: o me lo leo antes de tener la mínima oportunidad de ver la peli, o nunca más tendré ganas de hacerlo. Sería como empezar a leer ahora el libro de Parque Jurásico. Así fue como decidí dedicar algo de tiempo de aviones, trenes, autocares y autobuses a leer este “thriller” marinero.


La historia trata de un viejo marinero (aunque no en el sentido de Jorge Amado) que se embarca en la aventura de buscar un tesoro junto a la “chica lista” y luchando contra los “malos” que ansían encontrar el tesoro primero y que tienen medios para realizar todo tipo de jugarretas. El tesoro en sí es un cofre de esmeraldas hundido en un galeón que naufragó cerca de Cádiz en circunstancias que aparentemente no se acabaron de aclarar.


La novela me pareció entretenida, pero ahora con tiempo de por medio me doy cuenta que no dejó en mí nada especial. Se trata de un libro de acción enganchante en el que los personajes están bien caracterizados, y ciertos aspectos técnicos bastante cuidados, con un argumento que se basa en una trama semicompleja con aportaciones histórico-técnicas y con el finishing touch de “nadie es lo que aparenta”. Es decir, un buen libro para entretenerse que cumple la misma función que las películas de acción medias, y por eso hay que cogerlo sabiendo lo que uno tiene entre manos. Si partimos de estas premisas, encuentro razones para leer este libro antes que otros del género.


Buenas noches y buena suerte.

viernes, febrero 08, 2008

La catedral del Mar

catedral_del_mar

Sigo recuperando libros leídos por comentar a ver si me pongo al día pronto...hoy le toca el turno a La catedral del Mar de Ildefonso Falcones (2006).


Este éxito de ventas nos sitúa en la Barcelona del Siglo XIV, a la que llega un siervo con su hijo bajo el brazo escapando de la represión de los señores feudales. La próspera ciudad mediterránea ve crecer a Arnau al ritmo de trepidantes aventuras, todo ello rodeado, como suele pasar en este tipo de novelas, de una lucha del bien contra el mal, del pueblo contra la nobleza y la Iglesia, y de la honestidad contra la falsedad.

Es uno de esos libros de acción que se devoran. Algunos lo considerarán "libro de aeropuerto", y como tal la calidad literaria no es exagerada, pero si no nos ponemos ni muy hostiles ni muy literarios podemos llegar a encontrar una obra épica y absorvente.

El autor se inventa una historia que quizás podía ser cierta y quizás no entre elementos históricos, algunos más reales que otros. Pero en ningún momento intenta engañarnos. Al leerla, hay que ser conscientes de que se trata de una novela del siglo XIV imaginada desde el siglo XXI.

Libros relacionados: La ciudad sin tiempo

Críticas en la red:

martes, enero 22, 2008

La meitat de l'ànima (Carme Riera)

Voy a comentar brevemente un libro que leí este verano, o si no se me van a acumular demasiados libros atrasados sobre los que aún no he posteado. Se trata de "La meitat de l'ànima" (La mitad del alma) de Carme Riera, comprado casi arbitrariamente y que me dejó un sabor de boca positivo, vamos, que aunque tenga poco que decir sobre él, no es "ruido"; si en una vida uno puede leer un número de libros finito, no molestará que éste esté en la lista.

Ahora bien, por mucho que la autora haya intentado alejarse del tema en alguna entrevista, las comparaciones con Soldados de Salamina son inevitables. Un episodio del pasado que se descubre y que despierta una "investigación" en alguien del presente, la dictadura por medio y encima una narradora que se confunde intencionadamente con la misma autora y cuyo punto de vista es medio verídico medio ficticio. Al menos la comparación tiene sentido.

Y, por cierto, si Soldados de Salamina está lleno de frases buenas, como dice un personaje de La velocidad de la luz, La meitat de l'ànima está lleno de reflexiones buenas.

Así que, para los interesados en leer literatura catalana contemporánea, yo lo recomiendo.

martes, diciembre 25, 2007

Rayuela

Julio Cortázar, 1963

RayuelaRayuela está considerada una de las novelas cumbre de la literatura hispanoamericana y Cortázar uno de los escritores más importantes del siglo XX. Para qué decir que algunos no lo consideran un libro, sino "el libro", y que en la Fnac está etiquetado como novela de culto.

A pesar de todo ello, he de admitir que no me ha gustado.

En un principio, no supe decir exactamente por qué. Quizás fue leído en el momento incorrecto en el lugar incorrecto. Puede ser ésta la causa de que se me atragantaran los capítulos iniciales en los que un club de bohemios se reúnen en un "departamento" de París para beber, fumar, escuchar jazz y filosofear. Llegué a pensar que era plausible que el libro continuase así hasta el final, hasta que Jaume me convenció de que "pasan otras cosas", y entonces le di un empujón. Admito que pude seguir leyendo, pero lo que no pude es engañarme: no me estaba gustando.

Creo que es un libro macabro. Muy literario, pero literariamente macabro, o macabramente literario.

Ahora bien, que quede claro que no estoy en absoluto despreciando la labor literaria del argentino. Todo lo contrario, ésta es una obra extremadamente elaborada y con muchas cosas que admirar, está escrita de modo rompedor y requiere además una participación muy activa del lector, y esta claro que a quien le gusta, "le llega hasta la médula". Recuerdo ahora mismo una increíble descripción de una pieza de jazz, sí, ¿habíais leído jazz alguna vez? En Rayuela, se puede.

Pero, como he dicho, quizás fue leída en el momento incorrecto en el lugar incorrecto, o simplemente es que sobre gustos no hay nada escrito.